Dos borrachos decidieron robar un banco, en su ebriedad habían pasado ya tres horas y no habían encontrado uno. En ese momento uno le dice a otro: aquí hay uno, ¡entremos!, después de un rato de revisar y al no encontrar la caja fuerte uno de ellos replica: ya que no podemos robar nada le vamos a comer todas las uvas que hay en el congelador. Al otro día aparece en los titulares de los diarios: "EXTRAÑO ROBO EN UN BANCO DE OJOS".
